Lees la determinación en mi mirada, pero eso lejos de contenerte... te incita quizás.
Inventas susurros, roces y miradas nuevas. Puedo notar cómo los utilizas contra mí.
Mi temple se ve tocado, pero aún no está vencido... Tendrás que volver a insistir.
Acariciando tu victoria te acercas, el ardiente fuego no se quiere extinguir.
Xerografío mentalmente cada nueva sensación y mirándote a los ojos te digo:
..."ganamos los dos, al fin".
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