¿Alguna vez te has parado a pensar a quién elegirías?
Por un lado se presenta un gentil caballero de nívea y espesa barba, de sabia y cansada vista... Le pesan los años de la experiencia pero sobre todo le pesan los recuerdos, aquellos de los cuales es incapaz de desprenderse. Su robusto bastón le ayuda a mantenerse firme y no tambalear ni desfallecer, los cristales de sus gafas actúan como un espejo que refleja aquello que está por pasar. Y su voz, grave y sonora, te previene cautelosamente de lo que podría ocurrir.
Pero al otro extremo tienes a un espontáneo,joven y cautivador muchacho, en su mirada posee la vívida y fugaz luz de mundo, de experiencias, de aventuras e imprudencias, de pasión. Le caracteriza su impaciencia y su total incapacidad de recordar detalles, discrimina los recuerdos tristes y revive solamente los alegres. Es muy selectivo y cuidadoso pero a la vez tremendamente despistado. Por sus venas, rojos ríos de frenesí, corren solamente las locas ganas de vivir.
Ambas voces, la de la experiencia y la del corazón, siempre son contradictorias, viven en continua discusión... Mantienen una constante lucha por ver quien es la que grita mas fuerte, por conseguir llegar a ti. Tú, confuso espectador, debes elegir el camino correcto a tu parecer... Debes escoger entre pasar por el sólido puente de piedra o atravesar la cuerda floja con riesgo de caer al hondo precipicio.
Vivimos sometidos a una constante indecisión, a cada instante, a cada momento, siempre... debemos elegir entre lo supuestamente bueno y lo moralmente reprobable ... ¿o era quizá entre lo moralmente bueno y lo supuestamente reprobable?... Ya no lo sé, mis lagunas mentales se están haciendo cada vez más grandes. Ese loco muchacho de ojos vivaces me contagia a cachitos parte de su esencia y de su ser como consecuencia de elegir mayoritariamente bailar sobre la cuerda floja .
Exacto, tus elecciones también conllevan consecuencias, no podía ser tan fácil. A medida que eliges vas forjando poco a poco tu destino, así te vas pareciendo más y más a la voz que prefieres escuchar en tu fuero interno. La otra voz se va haciendo cada vez más apagada, más leve, más suave... hasta el punto en el que casi se difumina por completo, pero siempre guardará, como si de un tesoro se tratase, unas pocas ganas para volver a gritar con fuerza cuando note que la otra voz se queda sin aliento o flaquee al hablar... aguardará hasta entonces esperando aquel momento, su momento.
Te diré algo... a pesar de las consecuencias, es mejor vivir la vida que tú eliges pero que además quieres vivir a intentar evitarlas y escoger siempre la "buena" opción mientras ves como pasa tu tiempo y se marchitan tus ganas de vivir.
Dicho esto y después de conocer a ambos personajes, es tu turno... te toca elegir a TI.
¿Qué vas a hacer?...
¿Dejar pasar tu vida o... vivir tu tiempo?
***